Los Manantiales

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Renovación para el alma
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jueves, 10 de marzo de 2011

La Vida Ejemplar

Todos somos o buenos ejemplos o malos ejemplos. ¿Que clase de ejemplo eres tú?
¿Que de nuestro ejemplo como esposos y padres? Cuando hablamos o actuamos de forma severa con nuestras esposas, a veces en presencia de nuestros hijos, se nos olvida que algún día nuestros hijos también serán padres y esposos. Ellos entonces pueden actuar de la misma manera que nosotros, o incluso peor. Seres en parte culpables por el ejemplo malo que les hemos dado.
¿Qué de nuestra respuesta para con nuestros hijos? En algunas ocasiones ellos hacen cosas que realmente nos irritan. Si nos enojamos y decimos cosas desagradables e incluso los disciplinamos en ese estado de ánimo, ¿ qué clase de ejemplo es ése?
¿Qué tal en nuestro centro de trabajo, en el aula o lejos de Mamá y Papá? Cuando el obispo o el pastor no están presentes, ¿qué clase de ejemplo les damos a los que nos rodean?
¿Puede el mundo ver a Jesús cuando se fija en nuestras vidas? ¿Somos fieles en nuestra lucha espiritual: en palabras y hechos, fe y amor?
Mark Meighn, Junto a Aguas de Reposo.
Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, espíritu, fe y pureza. 1 Timoteo 4:12

lunes, 28 de febrero de 2011

Despierta El Niño que hay en Ti

Dejen que los niños vengan a mi, porque de los que son como ellos, es el Reino de los Cielos” Mateo 19:14
La pregunta que mas llegó a mi email fue ¿Cómo alcanzar los sueños perdidos? y mi respuesta es sea como un niño o una niña. Los niños tienen una capacidad natural de soñar y de ir tras sus sueños. Ellos son los mejores ejemplos de vivir en constantes desafíos, ellos no pueden estar tranquilos y no se preocupan ni se enferman de estrés. A diferencia de nosotros los adultos que en su mayoría no nos gustan los desafíos, preferimos la comodidad y nada que nos estrese. De los niños podemos aprender muchas cosas como la inocencia, la pureza, la confianza, pero la que mas me gusta es que ellos disfrutan el hoy, ellos no están pendiente por el mañana, no viven del pasado, ellos pueden disfrutar el día de hoy. Esta puede ser una de las razones por qué Jesús enfatizaba de ser como ellos, los niños pueden reír, jugar, llorar, comer, divertirse y es que el Reino de los cielos es justicia, paz y gozo. Definitivamente hay que ser como un niño, y lo que me encanta de los niños es su capacidad de aprendizaje, aprenden rápidamente. Podemos aprender de ellos.
Como adultos somos desafiados constantemente por los desafíos de la vida como el matrimonio, el trabajo, el ministerio, la comunicación, el dinero y hay una lista que sigue. Muchos de estos desafíos nos han alcanzado y hemos perdido la capacidad de soñar por lo cual no disfrutamos la vida, sino que vivimos preocupados y afanados, pensando en:
* Algún día Dios se acordará de mí.* Si Dios quiere sacarme de esta deuda lo hará.* No creo que lo haga, soy tan…* Miserable de mi…* No puedo…
Hay muchos pensamientos que llegan a nuestra mente y nos bloquean para que no alcancemos resultados extraordinarios, necesitamos despertar el niño que hay en nosotros y de seguro encontraremos confianza y posibilidades.
Una anécdota nos cuenta:
Había una vez dos niños que patinaban sobre una laguna helada. Era una tarde nublada y fría, pero los niños jugaban sin preocupación. De pronto, el hielo se reventó y uno de los niños cayó al agua, quedando atrapado. El otro niño, viendo que su amigo se ahogaba bajo el hielo, tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró romper la helada capa, agarró a su amigo y lo salvó.
Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaban cómo lo hizo, pues el hielo era muy grueso.
- “Es imposible que lo haya podido romper con esa piedra y sus manos tan pequeñas”, afirmaban.
En ese instante apareció un anciano y dijo:
- “Yo sé cómo lo hizo”.
- “¿Cómo?”
- “No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo”.
¿Te paso alguna vez eso? ¿Alguien te dijo que no ibas a lograr tus sueños?
Yo te digo que elijas tu sueño y comiences a construir la vida que Dios diseñó para ti y esa vida El la ha puesto en tu corazón. Dile no a las excusas.
“Las excusas son los clavos que se utilizan para construir un edificio de fracasos”. Don Wildery.
¿Cómo despertar el niño?
1. Cambia tu manera de pensar y cambiará tu manera de vivir.2. Sal de la rutina que no te permite aprender cosas nuevas. Busca siempre aprender.3. Ponte metas que te beneficien a ti y a las personas que te rodean.4. Elabora, acciona y revisa un plan para lograr tus metas.5. Se creativo.
Los sueños deben ser creados y vividos en la imaginación primeramente, luego haz un plan y por ultimo haga todo lo necesario para llevarlo a cabo. Estoy seguro que tus sueños se cumplirán.
Hoy decide despertar el niño que hay en ti y marcha tras tus sueños.
En amor y liderazgo,
Pedro Sifontes Coach
Personalinfo@liderazgocreativo.com
www.liderazgocrativo.com

miércoles, 2 de febrero de 2011

Toma decisiones consistentes!

Una zorra estaba siendo perseguida por unos cazadores cuando llegó al sitio de un leñador y le suplicó que la escondiera. El hombre le aconsejó que ingresara a su cabaña.
Casi de inmediato llegaron los cazadores, y le preguntaron al leñador si había visto a la zorra.
El leñador, con la voz les dijo que no, pero con su mano disimuladamente señalaba la cabaña donde se había escondido.
Los cazadores no comprendieron las señas de la mano y se confiaron únicamente en lo dicho con la palabra.
La zorra al verlos marcharse, salió sin decir nada.
Le reprochó el leñador por qué a pesar de haberla salvado, no le daba las gracias, a lo que la zorra respondió: “Te hubiera dado las gracias si tus manos y tu boca hubieran dicho lo mismo”.
Moraleja: No niegues con tus actos lo que pregonas con tus palabras.
Fábula de Esopo
Cuánta gente hay a nuestro alrededor que parecieran destruir con los pies lo que tanto trabajo les cuesta edificar con sus manos. Eso se llama inconsistencia. De alguna manera, no han podido decidir qué camino tomar y pretenden, al igual que el hombre de doble ánimo del que nos habla la Biblia , ir en dos o más direcciones distintas.
Es evidente que necesitamos tomar decisiones y entonces ser consistentes en nuestras acciones y que estas respalden la intención de nuestro corazón. Cuando eso no ocurre, podemos esperar momentos amargos. Tal vez hemos pasado por ese tipo de dilema.
Entonces, ¿por qué no recurrir a la Fuente que nos puede ayudar a tener paz no sólo con nosotros mismos sino con Dios y dar pasos concretos en pos de lo que sabemos nos toca hacer?
Raúl Irigoyen
De modo que haced y observad todo lo que os digan; pero no hagáis conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen. Mateo 23:3
Por eso sus hermanos le dijeron: Sal de aquí, y vete a Judea para que también tus discípulos vean las obras que tú haces.Juan 7:3

martes, 3 de agosto de 2010

La Voz Que Habla. (Segunda Parte).

Continuaremos con la segunda Parte de este Tema La Voz Que Habla.Estamos viviendo en un siglo secularizado. Nuestros pensamientos y hábitos son los del científico, no los del adorador. Estamos más dispuestos a explicar que a adorar. “Es un trueno” decimos, y seguimos nuestro camino, indiferentes. Pero todavía la Voz sigue resonando y escudriñando.El orden y la vida del mundo dependen de esa Voz, pero los hombres están demasiado ocupados, o demasiado obstinados para escuchar.Cada uno de nosotros ha tenido alguna experiencia imposible de explicar: un súbito sentido de soledad, un sentimiento de maravilla o de pavor, al contemplar la vastedad del infinito. O tal vez un fugaz relámpago de luz, como venido de otro sol, que nos ha dejado la sensación de pertenecer a otro mundo, que nuestro origen es divino.Lo que hemos visto entonces, o sentido, o aprendido, es diferente a todo lo que enseñan las escuelas, y en una amplia gama, distinto de todas nuestras anteriores experiencias y opiniones.Nos vimos entonces forzados a suspender nuestras dudas cuando, por un breve momento, las nubes se retiraron y pudimos ver y oír por nosotros mismos. Cualquiera sea la explicación que demos a estos casos, no seríamos justos si excluyéramos completamente a Dios, negando que nos estuviera hablando en ellos. Nunca tengamos a tal petulancia.Es mi propia creencia (y no me enojo si alguien opina de distinta manera),que todo lo bueno y bello que hay en el mundo, producido por el hombre, es el resultado de su falaz y pecaminosa respuesta a la Voz creativa que resuena por toda la tierra.Los filósofos moralistas, que soñaron sueños de virtud; los pensadores religiosos, que especularon acerca de Dios y la inmortalidad; los poetas y artistas, que crearon de la materia común obras de imperecedera belleza, ¿cómo se pueden explicar? No es suficiente con decir “Se trata del genio.”¿Qué es el genio? El genio podrá ser un hombre perseguido por esa Voz, que trabaja afanándose como un poseído, por ver si logra alcanzar un fin que vagamente comprende.El hecho de que el genio, sea hombre o mujer, no crea en Dios, y aún hable o escriba en contra de él, no contradice lo que estoy diciendo. La revelación de la obra redentora de Dios que se halla en las Escrituras es necesaria para la obtención de la fe salvadora y la paz con Dios.La fe en el Salvador resucitado es necesaria para la obtención de paz y tranquilidad y para adquirir fe en nuestra propia inmortalidad. Para mí todo esto es una adecuada explicación de todo lo bueno que existe fuera de Cristo. Pero usted puede ser un buen cristiano sin aceptar mi tesis.
La voz de Dios es amistosa. Nadie necesita asustarse al oirla, a menos que antes haya hecho la decisión de no obedecerla. La sangre de Cristo ha cubierto no solo la raza humana, sino toda la creación también. “Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por él reconciliar todas las cosas consigo, así las que están en la tierra como las que están en el cielo,haciendo la paz mediante la sangre de su cruz”(Colosenses 1:19-20).Podemos predicar con toda confianza acerca de un cielo amistoso. Los cielos y la tierra están llenos de la buena voluntad de aquel que habitó en la zarza. La sangre perfecta del sacrificio expiatorio asegura esto para siempre.Quienquiera que desee detenerse a escuchar oirá hablar a los cielos. Esta no es la hora en que los hombres están dispuestos a escuchar, porque el escuchar no es parte de la religión popular de hoy en día. Nos encontramos en el polo opuesto.La religión ha aceptado la monstruosa herejía de que el ruido, el tamaño, la actividad y el estrépito hacen estimable al ser humano delante de Dios. A un pueblo que está sumido en un clima de violencia Dios le dice:“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.”Hoy en día Dios quiere que aprendamos que nuestra fortaleza y seguridad no dependen del ruido, sino del silencio. Es necesario que estemos tranquilos y en silencio para oír la voz de Dios. Lo mejor es que estemos con nuestra Biblia abierta ante nosotros.
Entonces, si así lo deseamos, podemos acercarnos a Dios y escuchar lo que está hablando a nuestro corazón.Pienso que para la mayoría de las personas el procedimiento será algo como esto: primero un sonido, como de una Presencia caminando en el jardín. Después una voz, algo más inteligible, pero todavía algo lejos. Luego, el momento feliz cuando el Espíritu comienza a iluminar las Escrituras, y eso que al principio fue solo un sonido, y después una voz, llega a ser una palabra clara, cálida, íntima y amable como la del mejor amigo. Enseguida vendrá la vida y la luz, y lo mejor de todo, la capacidad de ver y descansar, abrazando a Cristo como el Salvador y Señor de todo.La Biblia no podrá nunca ser un libro vivo hasta que no reconozcamos que Dios habla en el universo. Saltar de un mundo impersonal y muerto a una Biblia dogmática es algo demasiado para muchas personas. Ellos pueden admitir que deberían aceptar la Biblia como la Palabra de Dios, pero de ahí a creer que cada palabra es para ellos, media un gran trecho.Un hombre puede decir, “Esas palabras son para mí,” pero todavía seguir pensando en su corazón que no lo son. El es víctima de una psicología dividida. Trata de pensar que Dios está mudo en todas partes y que habla solo en un libro.Creo que mucha de nuestra incredulidad religiosa se debe a que tenemos una equivocada concepción de las Escrituras de Verdad. Un Dios silencioso comienza a hablar súbitamente en un Libro, y cuando éste queda terminado, vuelve a guardar silencio por el resto de los siglos. Y ahora leemos el libro como si fuera solo el registro de lo que Dios dijo en los tiempos que hablaba. Con nociones como estas en nuestra cabeza, ¿cómo podemos creer? El hecho es que Dios no está mudo y silencioso, que nunca lo ha estado. Está en la naturaleza de Dios hablar.La segunda persona del Dios Trino es llamada la Palabra. La Biblia es el resultado del continuo hablar de Dios. Es la declaración infalible de su mente dicha para nosotros en palabras comprensibles y familiares.Creo que un nuevo mundo surgirá de la actual niebla religiosa cuando nos acerquemos a la Biblia con la idea de que no solo es un libro que una vez ha hablado, sino uno que habla todavía. Los profetas decían habitualmente “Así dice el Señor.” Y daban a entender a sus oyentes que Dios estaba hablando siempre en tiempo presente.
Podemos usar el tiempo pasado para hacer ver que en algún momento, en el tiempo pasado, Dios habló, pero lo que Dios dijo una vez, sigue repitiéndose, como la criatura que ha nacido sigue viviendo, y un mundo que fue creado, sigue existiendo. Pero estas ilustraciones son insuficientes, porque las criaturas mueren, y los mundos se consumen, mas la Palabra del Dios nuestro permanece para siempre.Si queréis proseguir en conocer a Dios, abrid vuestra Biblia, en la seguridad de que ella os hablará. No la leáis pensando que es una cosa que podéis desechar en cualquier momento, porque ella es algo más que una cosa; es una voz, una palabra, la palabra del Dios vivo.Señor, enséñame a escuchar. Los tiempos son ruidosos, y mis oídos están hartos de gritería y sonidos estridentes. Dame el espíritu del niño Samuel, que dijo, “Habla, Señor, que tu siervo oye.” Permíteme que te oiga hablándome al corazón.
Haz que me acostumbre al sonido de tu voz, y que lo oiga cuando todos los de la tierra hayan desaparecido; haz que los únicos sonidos que oiga en esos momentos sean los de la música de tu Voz, Amén.
A. W. Tozer
Chicago. E.U.A.
Junio 16 de 1948

lunes, 6 de octubre de 2008

Podemos beneficiarnos de nuestro silencio

Cuando la Western Union le pidió a Thomas Edison que “mencionara un precio” por el teletipo que había inventado, él le pidió varios días para pensarlo. Su esposa le sugirió $20 000, pero él pensó que esa cantidad era exorbitante.A la hora acordada fue a la reunión todavía no muy seguro de la cantidad que iba a pedir cuando el oficial le preguntó: “¿Cuánto?” Él trató de decir $20 000, pero las palabras no le salían de la boca. Finalmente el oficial rompió el silencio y le preguntó: “Bien, ¿qué le parece $100 000?”
¡A menudo el silencio le permite a otros decir algo mejor de lo que hubiéramos dicho nosotros mismos! Al quedarnos callados otros se interesan más por nuestros pensamientos; entonces cuando tenemos una audiencia interesada, nuestras palabras tienen mejor impacto.
La Biblia nos dice que aun el necio, cuando calla, es contado por sabio (Proverbios 17:28).
En ese sentido, el silencio puede evitar que nos veamos en una situación embarazosa. ¡La gente puede pensar que somos más inteligentes de lo que realmente somos! Cuando se sienta movido a expresar una opinión, mida el impacto de sus palabras y mantenga esto presente: “Entre menos diga, mejor”. ¡No podemos buscarnos problemas por lo que no hemos dicho! Como Edison, nosotros podemos beneficiarnos de nuestro silencio.
A menudo me arrepiento de lo que dije; nunca de haberme callado.
Proverbios 10:19 En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente.
Alex Arguello

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