Los Manantiales

Los Manantiales
Renovación para el alma

martes, 31 de marzo de 2009

¿Tienes que ser perfecto para encontrar el amor?

---> Esta semana: ¿Tienes que ser perfecto para ser amado? Una película nos da la respuesta.
¡Espero que te guste!
Tu amigo, Edgar
Veía la película “Al diablo con el diablo” recuerdo el profundo mensaje que me dejó cuando la vi por primera vez hace años y verla otra vez me recordó su profundo mensaje.
No recuerdo todos los detalles. La historia se trataba de Eliot, un joven enamorado que deseaba conquistar a la chica de sus sueños. Al preguntarle que tipo de hombre le gustaba, ella le respondió con la típica respuesta femenina: sensible, inteligente, fuerte, rico.
Eliot estaba angustiado. No se veía a sí mismo con esas cualidades. Y apareció el diablo, o mas bien debería decir una diabla muy sexy, que le ofreció cumplirle 7 deseos a cambio de venderle su alma.
Eliot con la esperanza de tener las características para atraer a la chica de sus sueños, aceptó.
Lo que fui aprendiendo, fue algo que se ve en la vida cotidiana. Personas que desean ser ricas, fuertes, inteligentes a cualquier precio. Pero no toman conciencia de los problemas que vienen, si se busca cualquiera de estas virtudes al precio que sea.
Por ejemplo, Eliot pidió ser uno de los hombres más ricos del mundo. Concedido. Pero se transformó en un narcotraficante. Sí, se convirtió en rico, pero llevaba una vida peligrosa.
Otro deseo que recuerdo mucho, fue cuando pidió ser el hombre más sensible del mundo. Si eres hombre, sabes cuanto piden eso las chicas. Lo que me dio risa, es que ser el hombre más sensible del mundo significó que escribía poemas por cualquier motivo, lloraba ante la belleza de una hermosa puesta de Sol e incluso cuando unos hombres querían molestarlo a él y su novia, se portó muy diplomático. La novia se fastidió de tanta sensibilidad. Lo único que quería, era un hombre que fuera él mismo, que no siempre estuviera atento a sus estados de ánimo y que de vez en cuando no estuviera disponible para ella. En una palabra, un hombre que tuviera una vida propia y que no toda su vida girara en torno a ella.
Uno de los momentos cumbres de la película, es cuando Eliot tiene que elegir su último deseo. Y como nada le funcionó, eligió desear que su amada fuera feliz, no importando si era con él o no.
Es el único momento en que Eliot deja de pensar tanto en él y de verdad se pone a pensar un poco en los demás
.¿Sabes? Me vi reflejado en muchas etapas de mi vida, tratando de ser perfecto para agradar a una mujer. Nunca me funcionó. Vi reflejada la vida de otras personas que buscan a toda costa conseguir un cuerpo escultural e incluso dinero a cambio de su salud, o meterse en negocios ilícitos.
El mensaje que me dejó esta película, es que para atraer el amor no tienes que ser perfecto. Tienes que ser tú. Me hace pensar en lo importante que es ser tú mismo y dejar a los demás ser.
Y a ti ¿qué mensaje te dejó esta pequeña historia?
* Autor: Edgar Martínez (México) *

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