Los Manantiales

Los Manantiales
Renovación para el alma

lunes, 30 de abril de 2012

CUANDO SOPLA EL VIENTO


Haroldo, Catalina y sus dos hijos estaban en una zona boscosa de Minnesota cuando un tornado tocó tierra. Varios años después, ella contó su experiencia:
«Mi esposo y mi hijo mayor se habían alejado un poco, pero el menor y yo nos refugiamos en una cabaña. Oímos un ruido semejante al de cien vagones de tren que se acercaban e, instintivamente, no tiramos al suelo doblados como un bollo. La cabaña empezó a derrumbarse y cerré los ojos para protegerlos de los escombros que volaban. Sentí como si hubiese estado subiendo en un ascensor y, después, que me disparaban hacia el cielo. Aterricé en un lago y me colgué de unos desechos para mantenerme a flote».
No obstante, su hijo menor lamentablemente no sobrevivió. Haroldo declaró en cuanto a su pérdida: «Lloramos todos los días durante seis semanas, pero estamos convencidos de que la bondadosa soberanía de Dios permitió que ese tornado tocara tierra donde estábamos. Además, nos consuela saber que nuestro hijo conocía al Señor como Salvador».
Cuando un ser querido muere y nosotros quedamos, es posible que surja toda clase de interrogantes. En momentos así, Romanos 8:28 puede brindar muchísimo ánimo: «Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados». La confianza de esta pareja en la bondadosa soberanía de Dios los consoló en medio de su dolor.
Los que son de tu grey han morado en ella;
Por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.
Salmos 68:10
Tomado del Libro Nuestro Andar Diario
Rbc Ministerio
Editor Agenda de Dios: Olman Rímola

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